Aprobar una oposición es muy fácil
Por Louis Crandell • 27 de Septiembre, 2008Acceder a un puesto de trabajo en la Administración es la ilusión y el objetivo de una gran parte de la población en edad de trabajar. La relación contractual (o estatutaria) entre el trabajador y la Administración es muy variada, y va desde el contrato laboral temporal por realización de obras hasta la obtención del estatus de funcionario de carrera. Y es este último estatus el que todos desean obtener por las evidentes ventajas que tiene, siendo la principal de ellas la gran seguridad laboral que conlleva.
El por qué de esta preferencia laboral -que según algunos nos convierte en gordos e imbéciles- tiene muchas respuestas, los siguientes ejemplos pueden resultar muy aclaratorios: prefiero ser policia a guardia de seguridad de un puticlub, prefiero ser maestro en un colegio público que profesor en una academia de recuperaciones…
Pero volvamos al tema central de este texto. Para acceder a la carrera funcionarial es necesario superar un oferta pública de empleo, es decir, unas oposiciones que cumplan los principios constitucionales de igualdad mérito y capacidad (y yo añadiría que la condición de haber trabajado previamente en la empresa privada). No es fácil superar unas oposiciones, pero tampoco es imposible. Seguidamente daré algunos datos y consejos que espero sirvan de ayuda y animen a los opositores.
Lo primero que desanima al opositor es comprobar cómo para un reducido número de plazas se presentan ingentes cantidades de solicitudes. Cuando el candidato a ocupar una plaza en el ente público va a consultar la lista de admitidos y comprueba que para 1 plaza optan centeneres de personas, comienzan a dudar si tiene sentido presentarse o no.
Pero aquellas personas que realmente se planteen seriamente presentarse al examen, es decir, aquellos que van a estudiar seriamente los temarios y piensan prepararse a fondo, no deben temer tanto esta avalancha de candidatos. Se da un curioso fenómeno que expondré en los siguientes puntos:
1.-Aproximadamente el 50% de las personas que solicitan presentarse a la oposición luego no van al examen.
2.-Aproximadamente el 50% de los opositores que se presentan no han estudiado nada pero van al examen a ver si “suena la fláuta.”
3.-Aproximadamente el 50% de los opositores que han estudiado lo han hecho en los útlimos días y de forma superficial.En definitiva, tan sólo la octava parte del total de opositores han estudiado a fondo el temario de las oposiciones.
El fenómeno anterior, que denominaré “Ley de Crandell sobre el acceso a la función pública”, puede expresarse de la siguiente forma:
“las probabilidades reales de aprobar que tiene un opositor que haya estudiado a fondo el temario es 8 veces superior a las probabilidades teóricas que se desprenden considerando el total de solicitudes presentadas”.
Por ejemplo, si para 50 plazas de auxiliares administrativos se presentan 1000 solicitudes, aparentementre hay un 5% de posibilidades de ser el afortunado que consiga la plaza, sin embargo, aplicando la Ley de Crandell citada la posibilid aumenta hasta el 40%.
Es curioso observar cómo aquellos que han ido al examen sin prepararlo a fondo -es decir, los que no han estudiado nada (aproximadamente el 25% del total) y los que han estudiado sólo un poco (aproximadamente el 12,5% del total)- salen de las pruebas diciendo que las oposiciones están amañadas y que hay nepotismo y otras formas de enchufismo.
Este fenómeno puede expresarse como corolario que se desprende de la anterior ley y que denominaré “Corolario sobre la Ley de Crandell sobre el acceso a la función pública”. Puede expresarse de la siguiente forma:
“aproximadamente el 37,5% de los ciudadanos que presentan la solicitud para optar a una oferta pública de empleo salen ‘echando pestes’ del proceso selectivo, y estos son los que se han presentado sin estudiar nada o habiendo estudiado poco”.
Pero las probabilidades de acceder a las plazas que postula la Ley de Crandell puede aumentar aun más si tenemos en cuenta lo siguiente:
1.-Muchos opositores se presentan a varias plazas, por lo que si aprueban más de una luego tendrán que hacer algunas renuncias.
2.-Otros opositores rechazan el nombramiento porque les ha tocado un destino demasiado alejado de su casa.
Otra forma de aumentar las probabilidades de éxito es presentarse a las plazas de los grupos más altos que la titulación permita, ya que “mientras más alto es el grupo, el número de solicitudes presentadas con respecto a las plazas ofertadas va disminuyendo geométricamente”.
Por otra parte, muchos argumentan quejosos que aquellos que ya “están dentro”, es decir, funcionarios interinos y personal contratado que trabaja en la propia Administración que convoca la oferta de empleo, les cierra el paso a la obtención de una plaza, ya que los puntos por antigüedad les garantiza una mejor posición en el baremo. Pero esta afirmación habría que matizarla:
1.-Normalmente las ofertas públicas de empleo se convocan bajo la fórmula de concurso-oposición, es decir, que antes de pasar a valorar los méritos es necesario haber superado la fase de oposición.
2.-Muchos de esos opositores que llevan años trabajando dentro de la Administración hace tiempo que se acomodaron a trabajar y dejaron los esttudios, perdiendo la capacidad de estudio, mientras que los opositiores que vienen de fuera suelen tener más frescos sus estudios y además están más acostumbrados a estudiar.
Yo he visto a funcionarios interinos con más de 15 años de antigüedad, salir llorando del primer examen porque no han sabido responder las preguntas.
Porque aprobar una oposiciones es muy fácil, basta con hacer un examen perfecto.
Etiquetas:oferta pública de empleo, oposición
Louis Crandell es empleado público desde hace 20 años tras haber pasado 8 años en la empresa privada, actualmente es funcionario de carrera del grupo A. Los puestos que ha ocupado durante estos años en la AAPP han sido los de Analista de desarrollo, Jefe de Servicio de Informática y Responsable de Seguridad de los Datos. También imparte formación de posgrado en asignaturas relacionadas con la Administración digital y la seguridad de los sistemas de información.
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Esta entrada fue escrita el 27 de Septiembre, 2008 a las 1:22 pm y está archivada bajo la categoría La columna de Crandell. Puedes seguir los comentarios a esta entrada a través de RSS 2.0. Puedes dejar un comentario, o hacer trackback desde tu propia web.


En principio estoy de acuerdo contigo, aunque quisiera hacer una precisión, como empleado público que soy. El intento de reducción de la temporalidad entre los empleados públicos está llevando a la realización de procedimientos que son manifiestamente beneficiosos para el personal interino, como el dimanante de la disposición adicional 17ª de la LOE (no olvidemos el peso que tienen numéricamente los docentes entre los empleados públicos).
A veces pienso que las oposiciones se están consolidando en un procedimiento a dos vueltas. El primer procedimiento sería opositar a interino y una vez, opositar a funcionario de carrera. Evidentemente hay gente que se da por satisfecha con el primer procedimiento.
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Carlos Guadian Contestó al comentario:
Septiembre 28th, 2008 at 11:15 am
@Geógrafo Subjetivo, Creo que el planteamiento del sistema de acceso por oposiciones no está bien planteado sobre todo por la definición de los contenidos de los exámenes que no tienen una especificación directa con el puesto a cubrir. Y claro está otros temas son que hayan estas vías alternativas, sobre todo en administraciones pequeñas.
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Crandell Contestó al comentario:
Septiembre 28th, 2008 at 12:55 pm
En efecto, el acceso por oposiciones no es el más adecuado, porque mediante este sistema se deberían cumplir los principios constitucionales de igualdad mérito y capacidad, y como es fácil deducir, no se cumplen:
1.-Igualdad: aunque se supone el cumplimiento de este principio porque todos los ciudadanos pueden presentarse a las oposiciones, resulta que con frecuencia los temas que han de preparrar son difíciles de obtener para aquellos que no están dentro. Hay una evidente ventaja en el acceso a la documentación por parte de aquellos contratados e interinos que trabajan en la administración convocante.
2.-Mérito: se pretende cumplir este requisito mediante la fase de concurso en la que se bareman de forma objetiva los méritos. ¿De forma objetiva?. De nuevo aquí llevan las de ganar “los de dentro”. Por una parte porque se les da puntos por la antigüedad obtenida en un trabajo en el que entraron de manera informal (y a veces irregular diría yo). Y por otra parte, no sé por qué se da más puntos a la experiencia en la Administración que a la experiencia en la privada. Por ejemplo, en el caso de un concurso para cnductor, ¿por qué tiene menos mérito haber ejercido esta profesión en la empresa privada que en la pública?.
3.-Capacidad: el hecho de someter a los opositores a una situación tan estresante como es un examen en el que te juegas el futuro de tu vida laboral puede que permita valorar la capacidad del examinando ante esta ssituación específica. Pero la capacidad de enfrentarsse a un examen no es extrapolable a la capacidad de ejercer determinados trabajos que no tienen nada que ver con una prueba selectiva.
Como decía al principio, no creo que las opsiciones sean la mejor manera de acceder a la función pública, pero ¿a alguien se le ocurre una forma mejor?.
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La verdad, no estoy muy de acuerdo con tu post. Para empezar, habría que descartar a gran parte de los puestos en Admons. locales donde reina la cooptación y el amiguismo, especialmente cuanto menor es la ciudad o el pueblo.
Luego, al primar la experiencia, siempre se acaban dando puntos a aquellos que han hecho sustituciones con anterioridad, pero hasta que te llamen para que hagas una sustitucion de una semana pueden pasar 2 o 3 años. ¿Quién puede permitirse el lujo de apuntarse a la lista de sustituciones, buscarse la vida, y dejar todo lo que se esté haciendo por una sustitucion de una semana/mes? Esos puntos son muy importantes para la mayoría de las oposiciones.
Luego el tema del examen perfecto ha sido muy bonito. Normalmente ponen un programa de que va a ir el concurso oposición. Es disparatado en mi opinión porque fomenta la estafa generalizada con manuales-academias para los opositores. El Estado debe saber que necesita de su funcionariado, asi que debería también dar los temarios que deben ser estudiados, tema a tema, párrafo a párrafo. Un sólo texto para todos los opositores a esas plazas del cual salgan todas las preguntas del examen. Luego, el calculo de 1000 opositores para 50 plazas es de risa, recuerdo la última OPE del SERGAS en Galicia donde para auxiliar administrativo tenían decenas de miles de candidatos para sólo 62 plazas de libre oposición. Otra cuestión,¿por qué reservar plazas de promoción interna? si los funcioanrios son tan buenos ,que lo demuestren junto al resto de personas.
En fin, personalmente le diría a modo de resumen que la gente cada día está más cansada de funcionarios que no hacen su labor (lo cual ni os quita el sueño ni espabila vuestras consciencias y es parte de la decadencia de la izquierda), que lo mejor que sabéis hacer es defender los privilegios mediante sindicatos (los que necesitan sindicarse son los inmigrantes sin papeles y los trabajadores de la hosteleria, paradoja del sindicalismo español), que además el sistema de selección es un desastre porque más que escoger a las personas más competentes se acaban escogiendo a aquellos que tienen más información (conseguida con frecuencia por vías informales no accesibles a todos). De forma que, si bien el blog es un lugar donde expresarse libremente y no tienes un todo conflictivo ni se te ve buscando camorra, yo me imagino a todos aquellos que han opositado y han visto la cruda realidad. Para ellos, leer tu post es simplemente denigrante. Eres libre de seguir posteando este tipo de posts, pero sinceramente, creo que es de bastante mal gusto.
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@Ruben
Respeto tus opiniones e incluso comparto algunas de ellas, por eso no pensaba comentar tu comentario. Sin embargo, en el último párrafo personalizas en mí determinados aspectos negativos de la Administración que yo también critico e incluso persigo. Estoy de acuerdo contigo en que mientras más pequeña es la Administración más corrupción hay en el tema del accceso a una plaza de funcionario.
En mi texto implícitamente también critiqué, al igual que tú, los puntos que se dan por antigüedad, si lo lees con detenimiento observarás que animo a los ciudadanos a presentarse a pesar de esta ventaja de los que están dentro, ya que afirmo que esos que están ocupando plazas que quizá no les corresponden probablemente no sean capaces de estudiar.
Soy muy crítico con la Administración, con toda ella, incluso con la Administración en la que trabajo, y mi postura e incluso actitudes en contra de ella me han ocasionado muy graves perjuicios, como muy bien saben algunos de los que me leen. Por eso no puedo dejar pasar que me acuses de “funcionario que no hace su labor”, ni de sindicalista a ultranza que sólo busco mis privilegios ni otras lindezas.
En general, mis textos son irónicos y critican a la Administración (salvo el de “gordos e imbéciles” que era básicamente humorístico), y este también lo es. En él animo a los ciudadanos a presentarse a las oposiciones aunque haya gente dentro que esté ocupando plazas que probablemente no se merecen.
Sobre el contenido de los temas has de saber que no pueden incluir nada que no pueda encontrarse fácilemnte en los diferentes medios. Si se pone un tema tan específico que no se puede encontrar, entonces cabe la impugnación.
Respecto a las cifras que doy, son sólo ejemplos numéricos para ilustrar la Ley de Crandell, pero sé que hay proporciones mucho mayores y también mucho menores.
Y para terminar, decir que no busco camorra y que, ni mucho menos quiero ofender a nadie.
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Quiero decir que hay una errata, digo que no hay en tu post un TONO conflictivo ni de buscar camorra, es evidente que eres una persona educada.
El último párrafo habla del grupo de funcionarios, sí, hay gente muy honrada dentro y he conocido a algunos, pero al menos como grupo no sirven en muchas ocasiones al interés general. Lo sabes tú, lo sabe la mayoría de los funcionarios, lo sabe la gente que no es funcionaria, lo sabemos todos.
Lo de los Aytos. es un desmadre. Una propuesta electoral muy interesante sería la centralización en el proceso de selección para cubrir plazas en Admons locales. No tengo esperanzas de que se realice tal cosa porque la sola palabra de centralización está estigmatizada.
Además, creo que el problema no está en la selección sino en la propia Admon. La Admon no funciona, ha de cambiar, y es más, si la izquierda no absorbe este mensaje pronto, entonces acabaremos por la privatización de la Admon a manos de la derecha. Sea en sanidad, en educación, en servicios de empleo como el INEM(autonómicos), etc…
Sobre los temas, te aseguro que no es facil hacer una compilación de todo lo que entra. Es realmente dificil para una persona sin orientación sobre la materia y por cierto, las administraciones nada hacen en todo esto. (podrías hacer un post sobre como conseguir el material para las oposiciones, tendría gran exito y seria una gran ayuda social!)
De impugnar, si ves que despues de estudiar, de ver funcionarios apáticos ventana tras ventana, de papeleos burocraticos, de rebuscar el DOG o el BOE, de un examen perro, despues de todo ese tiempo perdido, impugnar es algo en lo que muy pocas personas piensan, y es logico no tener animos para ello.
Finalmente, perdon por el tono brusco (al releer mi comentario me he dado cuenta de ello), pero el tema del funcionariado es serio. Muchos ciudadanos de valor ven malgastadas sus esperanzas por el desastroso sistema de selección. No obstante, son infinitamente más aquellos que cotididianamente ven malgastados sus impuestos en el sector público.
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Gracias por tus palabras Rubén. Creo que estamos de acuerdo en todo. Yo soy funcionario pero no soy corporativista y sí muy crítico con mi colectivo.
Por extraño que parezca, yo nunca quise ser funcionario y sin embargo me vi en una situación muy delicada, casado y con dos hijos y con la posibilidad de prepara unas oposiciones casi como única salida o me quedaba en la calle.
Sobre las impugnaciones, es cierto que muy pocas personas se lo plantean, sin embargo, yna impugnación bien fundamentada puede paralizar o cancelarlo.
Y para terminar, un pequeño consejo para aquellos que tienen claro que su vida laboral irá por los derroteros de la Administración: una vez que acabéis los estudios, no dejéis pasar ningún tiempo para comenzar a preparar unas oposiciones. Si lo hacéis así tendréis dos ventajas, por un lado aun no habréis perdido la capacidad de estudio, y por otra parte, tendréis frescos los conocimientos adquiridos durante vuestra etapa educativa. Y estas dos ventajas no la tienen los trabajadores no fijos de dentro de la Administración con quienes tendréis que commpetir en una oferta de empleo.
Intentaré hacer un post sobre el tema que planteas.
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Es patético, sencillamente patético:
“Porque aprobar una oposiciones es muy fácil, basta con hacer un examen perfecto.”
El modelo de oposiciones que tiene el estado español es estupendo y está estrechamente ligado con el futuro de nuestro pais. Sin duda, gracias a que miles de personas aprueban esas oposiciones cada año, la administración funciona mejor, porque como imbeciles no son (sino no hubieran a probado esa durisima oposición) y gordos tampoco (disfrutan de muchisimo tiempo libre que empelan en cuidarse) aprovechan cada oportunidad que se les brinda para mejorar la calidad de la atención al servicio que todos lo que pagamos vuestros sueldos nos merecemos.
Patetico, este video es viejo: http://www.infonomia.com/tv/video.php?video=73 pero explica con claridad que quiere decir aprobar una oposición y donde te situa en la escala de valor (dejar que se extingan… pero no fomentarlo cada añooooooooo)
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