Recordatorio

Lo que voy a decir no es un secreto, todos lo sabemos, pero creo que no está de más recordarlo de vez en cuando.

La Administración Pública tiene la responsabilidad de gestionar y garantizar el funcionamiento de ciertos servicios que no son prestados por organismos ni empresas privadas. Multitud de responsabilidades –en el orden jurídico, la sociedad, la economía, así como en aspectos fiscales entre otros muchos– y de objetivos –como gestionar la Seguridad Social, garantizar la enseñanza básica y secundaria o recaudar los impuestos– son algunas de las múltiples obligaciones que la Administración asume como propias y pone en práctica mediante el desarrollo de trabajos y proyectos financiados con el presupuesto público.

Las obligaciones del servicio público generalmente son no-excluyentes, todos los ciudadanos necesitan de sus servicios, independientemente de su preparación, capacidades, ingresos o localización geográfica. Todos somos, queramos o no, clientes de la Administración.

Montar un negocio, comprar una vivienda o un vehículo, matricular a un hijo en el colegio… incluso nacer y morir requiere ineludibles gestiones con las distintas Administraciones. Todos estos trámites deben ser realizados por empleados públicos. Y no olvidemos que los funcionarios cobran de nuestros impuestos, y que todos están al servicio del ciudadano, incluso aquellos que no están en una ventanilla dando la cara al público. Por eso podemos y debemos exigirles que cumplan con su misión con eficacia, diligencia y pulcritud.

Es por ello por lo que soy tan crítico con los empleados públicos. En realidad soy muy exigente con cualquier empresa —pública o privada— de la cual requiero un servicio por el cual pago directa o indirectamente. La diferencia está en que si voy, pongamos por caso, a un restaurante y el servicio es deficiente, entonces lo penalizo dejando de ir a ese establecimiento y busco otro que me satisfaga. Pero en el caso de la empresa pública esto no es posible. Si, por ejemplo, necesito un certificado de empadronamiento he de dirigirme al Ayuntamiento y no tengo otra opción, por eso, si me atienden mal lo mínimo que debo hacer es quejarme.

Afortunadamente, cada vez más los ciudadanos estamos exigiendo al sector público que se comporte del mismo modo que la empresa privada. Los procedimientos poco transparentes, las largas colas y tener que proporcionar a la Administración una información que ya tiene son prácticas cada vez más criticadas. Se espera que la prestación de servicios públicos sea cada vez más cómoda para el usuario y más personalizada, y se adapte a las necesidades de cada individuo. Asimismo los ciudadanos y las empresas esperan y exigen que las autoridades se responsabilicen más de la gestión del dinero de los contribuyentes. Demandan una mayor transparencia en la toma de decisiones y la participación democrática en todas las fases del desarrollo de las políticas. Y si esto no se cumple debemos comunicarlo, porque denunciar el mal funcionamiento de algunas Administraciones o de sus funcionarios no es un derecho, sino una obligación.

5 comentarios en «Recordatorio»

  1. Los servicios deben ser buenos-óptimos, estamos de acuerdo, totalmente de acuerdo, los mismos funcionarios somos trabajadores y clientes. Por tanto pagamos y cobramos por ello. Entiendo la preocupación cuando alguien allegado está enfermo, pero hay que asumir que la enfermedad existe y que un proceso patológico requiere de tiempo para solucionarse, a eso me refiero. No se puede usar y usar y usar y usar…terminanremos gastándo el sistema y lamentándo una sanidad privada.

    Saludos

    Victoria

  2. Estoy de acuerdo, hay que exigir que el servicio sea de calidad pero , siempre hay un pero, dbemos hacer un uso correcto y responsable de los servicios. En mi ámbito, el de la sanidad, hay uso y abuso de los recursos, por el mismo «moco» se consulta 2-3-4-5… veces al día , algunas más durante el tiempo que dura el proceso. Señores hemos perdido el sentido común!!, antes los catarros venían acompañados de «estirones» de los niños y ahora solo trae estrés y multiples consultas. Eso cuesta dinero, que pagamos todos, los funcionarios también. Aguien tendría que pedir responsabilidades al usuario por el mal uso de las instituciones públicas.

    Saludos

    Victoria garbanzo ne¡gro del funcionarado

    1. @Victoria, Es un mal uso por parte de los usuarios o una mejora de servicio de la que hacen uso??? Yo no lo veo de la misma manera. Los tiempos también han cambiado y creo que eso del estirón también y es normal que uno se preocupe por la salud suya o de un familiar directo. En consecuencia que consulte las veces que sea necesario. No creo que sea abuso sino falta de recursos y de canales adecuados para ofrecer determinados servicios.
      La sanidad es algo que nos afecta a todos y debido al desconocimiento que tenemos al respecto cuando observamos que algo no funciona adecuadamente es normal que intentemos clarificarlo o encontrar una solución lo más pronto posible.

  3. @Louis,

    Tienes razón cuando comentas que tienes derecho a quejarte cuando el servicio no es de calidad.

    Pero también es justo reconocer que en los últimos años las administraciones (y por extensión los funcionarios) estan realizando enormes esfuerzos para mejorar sus servicios, que éstos sean más cómodos, prácticos y simples para el ciudadano.

    Por otro lado, creo que es muy importante recalcar el concepto de servicio no excluyente que presta la administración, los servicios son para el 100% de la población.

    Es importante recordarlo ya que la empresa privada presta servicios al 80% de la población, al 80% que es rendible hacerlo…

    Conviene tenerlo presente ya que, a mi entender, este es uno de los motivos principales que causan las diferencias de calidad entre los servicios públicos y los privados, por ejemplo entre la Seguridad Social (para todos y para todos los males) y una Mutua privada (para algunos y sólo para algunas enfermedades).

    1. @MarcG, yo no llegaría ni al 80%. Dependiendo del tipo de producto o servicio ofertado por la empresa privada la cuota de población a la que van dirigidos se reduce drásticamente. Aunque últimamente intentan ampliar esa cuota por que ven que con ciertas restricciones que ahora se basaban en precios elevados no cubren lo esperado.

      En fin creo que el tema es más que interesante y que el ser cliente cautivo es un hecho que ha marcado durante años una relación que en estos momentos ha empezado a cambiar. Sobre todo con la web social en la que, tal y como indica Louis, la función de fiscalización que puede realizar cualquier persona en ocasiones puede suponer que se mejoren determinados servicios públicos.

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